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Janzu: el poder regenerador del agua

Publicado 5 de abril de 2025 · Ikigai Sailing crew

Janzu: el poder regenerador del agua

El Janzu es una práctica individual de trabajo corporal acuático. La persona que recibe la sesión es sostenida y guiada mediante movimientos lentos, circulares y ondulantes, dejando que el agua lleve el peso del cuerpo.

No exige rendimiento, flexibilidad ni experiencia previa. No hay una postura que alcanzar ni un resultado que conseguir: la práctica comienza con la escucha, la respiración y la posibilidad de confiar poco a poco en el sostén del agua.

El origen del Janzu

El Janzu nació en México en la década de 1990 gracias al trabajo de Juan Villatoro, conocido como Patik, quien creó su nombre y contribuyó a dar forma a la visión de la práctica.

Patik compartió su trabajo con distintas personas, entre ellas María Ornelas, quien desarrolló posteriormente una metodología de enseñanza que pasó a formar parte de la Escuela de Artes Acuáticas y del Colectivo Agua.

Más que un protocolo inmutable, el Janzu se ha transmitido mediante la experiencia directa entre practicantes. Ha adoptado formas diferentes, pero siempre ha mantenido en el centro el agua, el movimiento, la respiración y la escucha.

Cómo se desarrolla una sesión

La sesión se realiza en agua cálida, tranquila y protegida. Antes de comenzar, quien facilita la práctica explica cómo se desarrollará, comprueba el nivel de comodidad de la persona y acuerda cualquier límite necesario.

El cuerpo permanece sostenido durante toda la sesión. Los movimientos suelen comenzar en la superficie, con balanceos lentos y progresivos. Si la persona se siente cómoda, la práctica puede incluir breves inmersiones, introducidas siempre con consentimiento y sin forzar.

El ritmo, la intensidad y la profundidad se adaptan a cada persona y a las condiciones del agua. No es necesario nadar bien, pero sí sentirse suficientemente a gusto en el medio acuático.

Qué se puede experimentar

Cada sesión es diferente. Algunas personas perciben sobre todo relajación física; otras describen una sensación de ligereza, una respiración más tranquila o un estado parecido a la meditación.

El agua reduce el peso percibido del cuerpo y permite que músculos y articulaciones se muevan con menos esfuerzo. Dejarse sostener por otra persona también requiere confianza y puede hacer más evidente la necesidad de mantener el control.

No existe una experiencia correcta ni un efecto garantizado. Ikigai no presenta el Janzu como un tratamiento médico o psicológico, sino como una práctica de presencia y trabajo corporal en el agua.

¿Janzu y Watsu son lo mismo?

Janzu y Watsu pertenecen a la misma familia de prácticas acuáticas, pero no son idénticos.

El Watsu se realiza principalmente en la superficie e integra sostén, estiramientos y movilizaciones suaves. El Janzu suele utilizar secuencias más fluidas y puede incluir breves inmersiones. WATA, o WaterDance, también trabaja con el movimiento bajo el agua, pero sigue una estructura y un recorrido formativo propios.

A bordo de Ikigai, Luca integra su formación en Janzu y WATA y adapta cada sesión a la persona, a su nivel de comodidad y a las condiciones del mar.

El Janzu a bordo de Ikigai

A bordo, el Janzu no es una actividad separada de la vida en el mar. Las sesiones se realizan en las lagunas cálidas y protegidas de Guna Yala, únicamente cuando las condiciones son adecuadas.

La misma agua que sostiene el barco sostiene también el cuerpo. El paisaje, el silencio del fondeo y el ritmo más lento del día pasan a formar parte de la experiencia.

Descubre el Janzu a bordo de Ikigai